¿¡¿¡¿Por qué el fútbol?!?!?!

Alambrado Bombonera 10 noviembre 2001 La premiere de esta serie de textos totalmente ficticios, ahondando en aquello que tal vez nosotros queremos que ellas nos pregunten respecto a lo más importante de lo no importante.

¿Amas al fútbol más que a mí?
Directamente no te diré ni sí ni no, porque aunque aquí el factor en común es “amar”, estamos tratando con dos cosas y tipos de sentimiento diferentes. Para llegar a ti tuve que vivir diferentes experiencias, lugares, momentos, personas antes de conocerte, sentir atracción por ti, invitarte a salir, que me gustaras y de iniciar una relación.

Con el fútbol es algo totalmente distinto, es algo con lo que yo (y seguramente la mayoría de los hombres que somos fanáticos del fútbol, sin distinción de origen ni raza) crecí. Ni mis padres ni otros familiares me impidieron ni me presionaron a jugar y ver fútbol. Vi personas jugando al fútbol en reuniones familiares, en mi vecindario, en la TV, en la escuela y –más allá de que ahora no me interesa tratar sobre mi habilidad o limitaciones al jugar el juego del mundo– cuando tuve edad suficiente empecé a jugar también y me encantó. el futuro diez mexicano pisa la pelota en el barrio de Caballito, Capital FederalNo jugué mucho al fútbol con mi padre (por ahi alguna vez me pateó algunos penales, estando yo en el arco), pero al viejo le encanta ver algunos partidos conmigo, escuchar lo que tengo que opinar de determinados partidos, jugadores, rivalidades y me encanta escucharlo cuando tiene algo que decir al respecto, especialmente cuando alaba a Román Riquelme (el viejo es fanático), uno de mis futbolistas favoritos de todos los tiempos.

De acuerdo, entiendo que te gusta ver fútbol, jugar al fútbol y charlar sobre fútbol, ¿¡¿¡¿¡pero por qué te apasiona tanto?!?!?
Tal como te dije, es algo que se relaciona con crecer. Primero me identifiqué con los colores de un equipo; cuando empecé a ver fútbol por TV me familiaricé con los jugadores y algunos empezaron a hacerse de un lugar en mi Olimpo personal; después de eso viene lo que se siente por una selección nacional, y así sucesivamente… El fútbol me apasiona por diferentes factores. Tal vez por algo que tenga que ver con lo que en inglés llaman “role models” o una cuestión de identificación a temprana edad; cuando de niño uno empieza a seguir a algún equipo y ve cada partido (en vivo o por TV), uno desearía estar en la cancha calzándose los colores de su equipo con el deseo de anotar el gol para ganar el partido o al menos de crear esa jugada maravillosa; es por ello que uno juega con amigos desde una corta edad y se elige “ser” tal o cual jugador, siempre escogiendo los propios favoritos, y mientras uno acarrea la pelota, al mismo tiempo imita una narración del juego. De hecho, tal vez las mejores jugadas y goles que recuerdo son aquellas que hubiese deseado hacerlas yo mismo mientras jugaba con amigos.

Barrio de la Boca, enero 2000Continuando con este asunto de la “identificación”, si uno realmente ama el juego y a su equipo, uno investiga y aprende cosas sobre el origen de dicho equipo; a veces llegando a profundidades respecto al porqué del nombre del equipo, en qué barrio fue fundado dicho club (hecho que aplica para los equipos fundados en grandes urbes aún en la era amateur del deporte, aldrededor del paso del siglo XIX al XX), por qué quienes fundaron el equipo eligieron esos colores, con qué otro equipo existe una rivalidad clásica, cómo surge esta rivalidad, qué tanto el entorno ama u odia al equipo de uno… maldito aquel que hable mierda de mi equipo, aún cuando estemos en una mala racha. Algunas entidades son mucho más que un equipo de fútbol, sino que representan todo un estilo de vida.

Diego Armando Maradona en Marsella, Francia, Estadio Velódromo, febrero 2009También se trata de los jugadores. Tengo mis favoritos, no debo perderme un sólo partido en el que participen (así sea un “amistoso” insignificante a beneficio del Conservatorio de Niños Sordomudos de Zambombia); si veo que en alguna publicación escribieron algo de ellos, la compro; maldigo al director técnico de su selección nacional si no los convoca, me enfurezco cuando alguien –quien sea, especialmente con personas que conocen del juego menos que yo- habla mierda de ellos; sufro horrible cuando se lastiman o se involucran en un escándalo fuera de las canchas; les rezo, me inspiro en ellos. Cuando veo en TV o en internet videos de cuando eran novatos o de sus mejores jugadas simplemente se me humedecen los ojos.

Combinando esto del equipo y los jugadores, luego viene el tema de la selección nacional. Creo que si a alguien en verdad le gusta el fútbol, se puede ser hincha de una selección nacional cuya historia, palmarés o estilo de juego realmente le guste. Y por supuesto, que nadie se meta con mi selección nacional preferida (sépase que -curiosamente- no es la de mi país).

Otro factor de esta pasión, y por fortuna muy fuera de mí es que, como no es un juego tan complicado de jugar o de entender sus reglas, se convirtió –desde hace mucho tiempo- en el deporte más popular del mundo. Sé que hay cosas buenas y malas con el fútbol (así como con casi todo en la vida), pero sigue siendo el juego del mundo. Uno puede ir a una playa lejos de casa y de la tierra propia para encontrarse con unos cuantos sujetos pateando la pelota y, ya sea por lástima o camaradería, lo invitan a uno a levantarse para jugar, pasando un rato muy divertido sin siquiera hablar el mismo lenguaje. Quiero pensar que posiblemente tengo muy poco en común con muchas personas de lugares muy diferentes; pero también estoy seguro que mucha gente en el mundo ama al fútbol, ya sea para verlo, jugarlo o ambos, y siento que de alguna manera eso nos une como raza humana, y ese sentimiento en particular me mueve mucho.

Latinoamericanos jugando a la pelota en un prado de Central Park julio 2001

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2 Responses to ¿¡¿¡¿Por qué el fútbol?!?!?!

  1. Pero entonces, si lo que sienten es verdadera pasión y amor por el fútbol, ¿qué queda para la novia, esposa o amante?

    • Para la novia, esposa, amante, peor-es-nada, etc. queda otro tipo de pasión, amor, sentimiento… Son muy distintos… como el amor filial, amor fraternal, etc… Además, los hombres somos capaces de serle fiel al mismo equipo toda la vida, sin cambiarlo JAMÁS (o como en el caso de CantorPistola, ser hincha de UN SÓLO CLUB de cada diferente país del cual está al pendiente de su fútbol), pero como los equipos y las mujeres son entidades distintas con cada una su naturaleza propia muy particular, las mujeres pueden ir y venir sin la garantía de la permanencia con una digamos que a partir de cierto punto y hasta el final.

¿Alguien comentará algo?